 A 10 minutos del centro mendocino, sobre el carril Urquiza, la bodega produce excelsos vinos tranquilos y espumosos, en instalaciones de lujo junto a los viñedos. Muy pronto contará con un exclusivo hotel boutique, 5 estrellas, de tan sólo 10 habitaciones que, prevén, se inaugurará a fin de año.
Pero no hay que esperar a diciembre o a la vendimia para conocer Reyter. Por el contrario, julio es ideal para sumergirse en las propuestas enoturísticas de la casa.
Todas ellas contemplan la visita por la casona patronal en la que se destaca la Galería de Arte que expone obras -que van rotando- de los geniales artistas mendocinos: Roberto Rosas, Melto Rigattieri, Fernando Rosas, Gabriel Fernández, Cornejo, Hocevar, Sarelli y Bermúdez.
No sólo esculturas y pinturas ocupan su sitial sino obras de arte utilitario, como la barra, las vitrinas, sillas, lámpara, salamandra y la glorieta escultórica del patio de la restaurada casa que data desde hace más de 100 años. Una bella escalera conduce a la deliciosa cava en la que la iluminación y el mobiliario propicia encuentros. La gastronomía y los delicados blends, son la compañía perfecta.
La galería típica de las casonas mendocinas de antaño mira hacia el jardín que hacia el Oeste, con vista hacia la cordillera, ostenta el viñedo de uvas Malbec. Al fondo, la bodega propiamente dicha.
En las visitas se recorren las instalaciones al tiempo que se descubren los procesos de elaboración de los vinos espumosos y tranquilos, todos varietales jóvenes que dan cuenta de sus características propias en cada cosecha. Dependiendo de la opción (ver recuadro) la visita rumbeará hacia nuevas experiencias.
El degüelle
Luego de conocer la infraestructura de Reyter, su historia y su visión de futuro, la simpática Laura, nuestra guía, conduce hacia la cava destinada a la elaboración de vinos espumosos de alta gama a través del método champenoise.
En detalle todo comienza cuando se presenta el método en el que la fermentación se realiza dentro de la botella.
Parte de un vino base que tiene poca graduación alcohólica -10º- que se coloca en la botella con las levaduras y el azúcar con tapa corona para descansar durante 6 meses en posición horizontal.
Durante este período el producto gana graduación alcohólica por la fermentación y genera gas carbónico. Luego pasa al pupitre en donde la botella se coloca a 90° primero, luego 45º y por último a 30º mientras se va girando un cuarto diario durante 1 mes y medio. Estas modificaciones en el descanso del espumoso es fundamental ya que impide que la borra o sedimentos se adhieran a las paredes de la botella y provocan que se acumulen en el cuello de la misma. El siguiente paso es el degüelle.
Por eso nos presentan a Jorge el encargado del proceso que ostenta tiempo récord: 1 botella por minuto. De ninguna manera nos intimida, por tanto manos a la obra.
Con delantal y antiparras, cada visitante completará el trabajo. En primer término se congela el pico de la botella para formar en el interior un corcho de hielo que contiene todos los sedimentos, luego se retira la tapa corona y, como el producto hace presión, expulsa ese trozo de hielo con las impurezas.
En el paso anterior perdimos parte del contenido por tanto hay que rellenar con vino espumoso. Luego otra máquina coloca el licor de expedición que es el que le brinda la característica de Extra Brut -10 gramos de azúcar por litro-; en otro espacio se pone el corcho definitivo y cesto metálico (tan sólo apretando un botón).
A continuación el grupo se dirige a la zona de etiquetado. Allí Delia, Silvia, Claudia y Viviana, sellan la cápsula. Luego sitúan la botella a 35º sobre una base de madera, fijando el centro perfectamente para acto seguido colocar la etiqueta principal, contra etiqueta, collarín y la medalla de oro, Hyatt Wine Awards 2007, obtenida para este espumoso Alto Hermitage.
El degüelle está cumplido. Cada uno parte orgulloso con su botella en mano y contando su propia experiencia.
La cava, en la casa patronal, espera con una picada regional de ahumados realmente única, sólo resta decir: ¡salud! Fuente: Diario Los Andes - Mendoza, Argentina. Autor: Tania Abraham - turismo@losandes.com.ar
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